viernes, enero 11

Esta mañana madrugada esperaba el tren muy en el final del andén todavía oscuro cuando veo un perro bastante grandecito caminando por las vias y olfateando el piso todo distraido. Desde arriba , lógicamente sobre el andén, otro lo miraba desconcertado, moviendo la cola riendo como pensando: vos sabés que ahora viene el tren y ya tenés ubicado donde meterte no?
Yo, miraba incrédula. Cómo puede ser un perro de su edad y con toda su calle tan colgado?
Cuando vi la luz a lo lejos y acercándose sólo pude apretarme los audiculares en los oídos y mirar hacia adelante como una inútil maricona. Pero hubo una flaca digna de todo el respeto, que a la misma hora temprana y con la estación llena de zombies como yo, corrió a lo largo de todo el andén llamando al perrito gil y salvandole así la vida.
Ella perdió el tren y yo no, pero su vida tiene sentido che.

5 comentarios:

La Oveja dijo...

yo hubiese hecho lo mismo

Pau - NSYSV dijo...

Siempre hay alguno que nos salva la vida, no?

Pobre perro... menos mal que esa chica estaba ahi!

la churrasquita dijo...

Esa chica merece todo mi carigno y reconocimiento.

Uoman dijo...

honorable criatura




todos los perros van al cielo

saludos

LG dijo...

Hola, gracias por el link, pero movi el site a www.ciegaacitas.com.

Cuando puedas, si querés, actualizalo! Gracias!